11/4/10

Esparta

Fueron soldados como jamás han existido en la historia de la humanidad, fueron admirados y temidos en su propio tiempo, antiguos guerreros que inventaron los campos de entrenamiento de reclutas, el asalto frontal, la educación subvencionada por el estado, un estilo de vida y una estética que aun hoy llevan su nombre. No conocían el comercio, solo la guerra.


En el 480 a.C. un estrecho paso de montaña en las Termopilas, a unos 140 Km. al noroeste de Atenas, fue el momento y el lugar que inmortalizaron para siempre la esencia de Esparta. Se enfrentaron a un ejercito 100 veces mayor al suyo y resistieron, para ellos las trompetas jamás tocaban retirada.

En las Termopilas se hizo realidad un mito, una historia tan perfecta que ni el propio Shakespeare pudiera imaginar.

Una falange de 7000 soldados griegos avanzaron hacia el ejército invasor persa formado por varios cientos de miles de hombres. Los griegos estaban en clara inferioridad numérica pero presionaron, confiando que los 300 hombres apostados en el frente eran capaces de llevarlos a la victoria, solo porque estos hombres eran espartanos.

Aun en enorme desventaja numérica, los griegos consiguieron detener el avance persa durante una batalla que se extendió dos días enteros. Al final el rey espartano Leónidas reconoció que la derrota era inevitable; ordeno a los miles de soldados griegos que pusieran a salvo sus vidas, pero hasta el ultimo de los 300 espartanos mantuvo su posición y lucho, solo porque eran espartanos.

Poco son los monumentos de la ciudad-estado mas poderosa de la antigua Grecia que aun permanecen en pie ya que los espartanos no se defendían con murallas, si no con guerreros. La ciudad bien fortificada, solo esta rodeada por hombres valientes, no por muros.


Aquellos soldados lucharon con el alma una batalla perdida, solo para defender su dignidad y su país. Se convirtieron en la fuerza militar más impresionante que el mundo había conocido.

Para producir este tipo de hombres, hombres que luchaban tan metódicamente enfrentándose a la muerte inminente, se necesitaba una sociedad muy especial.

Los espartanos son el reflejo de un aspecto crucial de la naturaleza humana, la búsqueda de la pureza, del orden, de la armonía, una búsqueda que nos da el valor suficiente para no temer a la muerte, que nos impulsa a luchar por un ideal como la libertad.

Lo que más valoraban las ciudades-estado griegas era la libertad respecto al intervencionismo exterior, el sentido de pertenecer a un sitio y el éxito en la batalla. Esparta era rica en estos tres valores.

Los orígenes de esta Esparta están en el siglo XII a.C. cuando el poder egipcio decaía y daba paso al florecimiento del segundo imperio babilónico.

Esparta nació de la violencia y la conquista cuando en el 1050 a.C. los dorios que se creían descendiente de Heracles (Hércules romano) iniciaron su avance hacia el sur para reclamar lo que según ellos, por derecho les correspondía en un hecho que se llamo "El regreso de las heraclidas".

El rey dórico tomo el Peloponeso, le puso Laconia en honor a su nombre y tomo como su capital a Esparta. Durante 200 años mientras Grecia se sumergía en una edad oscura, en Esparta floreció la música, las artes y en mayor medida, su cultura artesanal.

Con la llegada de la edad arcaica, llego una explosión demográfica, lo que obligo a Esparta a buscar nuevos territorios con mayores recursos. Esparta inicio su expansión en Mesenia (No Micenas), ellos eligieron invadir el territorio de una nación que los superaban en un gran número de habitantes. Mesenia era rica en minas de hierro y en campos de cultivo.

Esparta necesitaba Mesenia, pero estos no se rindieron fácilmente. Se produjo una guerra cruel; los espartanos no pudieron sofocar ni fácil ni rápidamente a los mesenios.


Los espartanos tardaron casi 100 años en conquistar a los mesenios, pero al final en el siglo VII
a.C. Esparta poseía un territorio de 8000 km2 convirtiéndose así en la ciudad-estado mas grande de Grecia.

Obligaron a los mesenios a trabajar la tierra como esclavos campesinos llamados Ilotas.

Los ilotas eran una especie de campesinos arrendatarios, un grupo de ilotas contaba con una granja de cuya producción anual debía dar una parte a un amo espartano, cada amo espartano estaba a cargo de una granja ilota. El amo espartano no era dueño del esclavo ilota, ya que estos no podían ser vendidos ni comprados.

Mesenia contaba con una población de 200,000 habitantes, mientras que la espartana con solo 10,000 soldados.

Esparta se podría considerar como un estado bajo sitio, comparable como el actual Israel, salvando las numerosas diferencias. Pero espartanos e israelíes tenían en común que no podían darse el lujo de ignorar sus necesidades de seguridad.

La situación requería que los espartanos remodelaran su sistema político y social de arriba abajo. Redactaron nuevas normas que controlaban cada aspecto de las vidas de sus ciudadanos.

El constructor de esto fue Licurgo, un legislador espartano. La leyenda cuenta que el viajo por todo el Mediterráneo recogiendo lo mejor de los sistemas militares de Creta, jonia y Egipto, además recibió inspiración divina en el oráculo de Delfos por parte de Apolo, el le transmitió sus consejos.
A partir de estas reglas de disciplinas, Esparta se transformo poco a poco en una gran sociedad militar.

Los ejércitos de esa época, no eran más que granjeros que sacaban sus lanzas del granero y se lanzaban a la batalla. Por lo que Licurgo de seguro dijo en esos momentos: "vamos a dar un giro total a todo esto"

Sus leyes, todos las seguían y respetaban porque provenían del oráculo de Delfos, que exigía su cumplimiento, como si de leyes divinas se trataran.


Su sociedad se basaba en una pirámide de poder, en el pico estaban los casi 10,000 hombres que formaban la elite espartana, estos eran los Hómoioi (los iguales), todos ellos poseían las mismas riquezas e influencia en el gobierno.

El objetivo era crear una sociedad de iguales, un ejército donde no hubiera espacio para la disensión, un sistema político basado en la unidad. Todo estaba dirigido a la igualdad, esta era una de las claves del sistema espartano; buscaban la estabilidad, el orden y la obediencia.


Bajo de los Hómoioi e encontraban entre 50,000 y 60,000 habitantes libres que vivían en la afueras de la ciudad-estado de Esparta, estos eran los Perioikoi (Los de los alrededores). No son ciudadanos, por lo que no pueden tomar parte en decisiones políticas. Se les obligaba a seguir a los Hómoioi (los espartanos) a donde quiera que ellos fueran. Ellos formaban la clase media que permitía a los espartanos estar siempre listos para la guerra; comercio, manufactura y artesanías que eran necesarios para la subsistencia de la sociedad espartana.

Al fin y al cabo, alguien tenia que construir las armas de los espartanos. Gracias a ellos todo funcionaba de maravilla, ya que les quitaban responsabilidades a los espartanos, así ellos podían ocupar todo su tiempo para el entrenamiento de guerra.

El resto de cosas innecesarias para los espartanos fueron abandonadas. Por eso no floreció la música, las artes, las esculturas, etc. Todo eso no era necesario para la guerra. Mientras Esparta floreció en la edad oscura, el resto de Grecia se sumergió, ahora en la edad arcaica, el resto de Grecia florecía, pero Esparta solo culturalmente se hundió en un oscurantismo.

Ese fue el precio que pagaron, porque la creatividad artística, requiere cierto grado de libertad, libertad que les hubiese desestabilizado.


En la base de la pirámide, hasta abajo y con clara ventaja numérica sobre el resto de las clases, se encontraban los ilotas con 200,000 habitantes. Ellos se encargaban del campo, daban el alimento.


En el siglo VII a.C. Esparta era un caso único entre las cientos de ciudades-estado de Grecia. En todas las ciudades-estado el gobierno ejercía un control sobre las vidas de sus ciudadanos, mucho mayor del que hoy estaríamos dispuestos a tolerar. Pero Esparta superaba todo eso con creces, en ni una otra ciudad-estado el intrusismo del gobierno era tan grande como en Esparta. Controlaban a cada espartano desde la cuna hasta la tumba.

En la cuna era donde los espartanos se enfrentaban al primer reto de su vida militar. Cuando una mujer espartana daba a luz, lo primero que se hacia era examinar a los bebes, para ver si estos eran fuertes como para vivir en la sociedad espartana; un anciano del gobierno los examinaba en busca de defectos, los bebes que no superaban la prueba eran abandonados a su suerte en la sima de una montaña.

Parece algo cruel, pero el objetivo era formar soldados, era lo que se esperaba de cada recién nacido. Era una sociedad muy ruda, en la que no había lugar para los débiles ni enclenques.

No se tenía consideración alguna con los padres, lo importante era el beneficio que el niño aportaría para el estado.

En Esparta solo 2 tipos de personas tenían derecho a que sus nombres se gravaran en sus lapidas. Unos eran los hombres que morían en combate por Esparta y los otros, eran las mujeres que morían dando a luz. Ambos se consideraban sacrificios por Esparta.

Los hijos se criaban para el estado, no para las familias o las personas.

Las niñas también eran examinadas de recién nacidas. Las niñas que sobrevivían eran educadas para ser madres y los niños para ser iguales espartanos, guerreros que controlaran la sociedad. En Esparta todos tenían los mismos derechos, pero no era igual para los Perioikoi e ilotas, ellos no eran ciudadanos.

Todas las ciudades estado eran gobernadas por un rey (basileus) pero en Esparta no poseían un rey, su monarquía era dual, tenían dos reyes con mucha autoridad en la sociedad, tanta como para liderar los ejércitos.

Esto era para el control mutuo entre los reyes, así se evitaba la concentración de poder en un solo hombre.

Esta monarquía dual junto con 28 espartanos mayores de 60 años, formaban la Gerusía. Esta aplicaba las políticas y funcionaba como tribunal penal supremo.

En cierto modo, Esparta era una sociedad gerontocrática, lo gobernantes eran ancianos y había únicamente puestos disponibles para ellos. Esto era porque si eras capas de sobrevivir 60 años en una vida espartana, es que eras verdaderamente fuerte.

Debajo de la Gerusía estaba la asamblea de ciudadanos formada por completo, por iguales espartanos mayores de 30 años. Esta era la rama menos poderosa del gobierno espartano, ellos no realizaban funciones propias, si no que seguían las ordenes de otras personas que habían decidido cual era el mejor camino que debía tomar la sociedad. Ellos se limitaban a aceptar o negar las leyes sugeridas por otras personas (algo así como, los diputados mexicanos).

Por encima de todo este sistema político estaban los éforos, era una junta de 5 hombres que regían el ejército, supervisaban el sistema educativo y contaban con un gran poder de veto sobre todos demás, incluso sobre los reyes. Sin embargo también su poder estaba sujeto a control, por un lado con la limitación de sus mandatos por un año y por el otro haciendo responsables de sus actos ante la asamblea.

Al final del año, los éforos eran sometidos a juicio, es como si el presidente al final de su mandato fuera a juicio y tuviera que responder a los cargos que se le acusara.

Todo esto era para evitar que cualquier hombre u organización, amasara mucho poder. ¿Como hacer tu voluntad con tanta gente a tu alrededor para impedírtelo? El sistema estaba hecho para eso, para que nadie hiciera su voluntad, para no tener cambios. El sistema de organización espartana cumplió con creces su objetivo.

Su sistema les funciono muy bien, duro cientos de años, tanto que Maquiavelo lo trato de imitar. Pero, no era una democracia.

La libertad del individuo constituye un aspecto clave de la democracia. La libertad de expresión, de elegir a tus gobernantes y precisamente estas libertades no eran una característica de la sociedad espartana.

Para garantizar la igualdad, el gobierno instauro una ley en la que ni un espartano podía ser más rico que otro. Determinaban el tamaño de las granjas que debía mantener a las familias de cada guerrero que debían ser siempre iguales. Para acabar con la tentación de gastar dinero en las tiendas de polis extranjeras, por decreto todos los utensilios de las casa eran iguales, lo elemental.
La sociedad espartana era austera, estaba prohibido que la gente se distinguiera en la forma de vestir, reinaba la austeridad y la igualdad. Los uniformes de las escuelas de hoy en día responden a lo mismo, que los uniformes no sean motivo de desigualdad.

Tal ves todo este hostigamiento del gobierno parezca excesivo, pero en la antigua Grecia, era totalmente aceptado, nadie se quejaba. Para lo griegos la política no era solamente la constitución, una organización política, ellos consideraban que era una organización social, cultural, que abarcaba todos los aspectos de la vida; la organización espartana es un fiel reflejo de este concepto.

El primer medio adoptado para integrar a los espartanos en esta sociedad, era la agogé, un sistema de educación que se iniciaba a los siete años. Transformaban a niños normales, en maquinas de matar.

Desde el nacimiento hasta los siete años, el niño vivía con su madre y el padre lo visitaba de ves en mes, eran casi como cualquier niño normal hoy en día. Pero a los siete años se les instruía en la agogé en donde iniciaban una dura vida militar. Así vivieron, se adiestraron y aprendieron a matar los niños espartanos.


Consistía en un rally de supervivencia de 15 años, la educación se centraba en los aspectos militares, la disciplina y la tenacidad. En los primeros cinco años (de siete a doce), los niños eran entrenados por pedonomo (un formador en jefe del gobierno), el estaba acompañado de niños mayores de 12 años, los cuales eran los responsables de impartir la disciplina y castigos a los menores.

Es como si cuando entramos a la escuela, los niños mayores fueran los responsables de castigarnos cuando nos portemos mal. Este sistema explotaba la crueldad que los niños son capaces de hacer entre si. Esto era para que desde pequeños comprendieran, que debían acatar cualquier orden de un superior.


Desde le primer día en la agogé, los niños eran puestos a prueba para eliminar a los mas débiles,
los niños debían estar alertas de no mostrar sus debilidades o morirían a manos de sus compañeros. Un lema que siempre estaba presente era: "¿Eres capaz? ¿Tienes lo que se debe para ser espartano?"


Se les hacia una prueba de resistencia, se les amarraba a un pilar y se les azotaba con látigos, el niño que mas aguantaba ganaba. Sus familias estaban al redor gritándoles que no se desmayaran, que demostraran que fuerte era su familia.

Honra a tu familia, honra a tu sangre espartana, aguanta como un hombre o morirás, eres espartano, lucha!


Las niñas también eran entrenadas pero en casa. Desde pequeñas se les enseñaba a ser fuertes, a estar en forma física en todos los niveles y a ser en cierta medida, autosuficientes. Como el sentido de su vida no era otro que el de producir hijos fuertes, comían muy bien, participaban en competiciones atléticas, etc. En cierto modo eran criaturas privilegiadas.


A los doce años, los niños espartanos entraban en el segundo nivel de la agogé. Los entrenamientos eran cada ves mas difíciles, se les entregaba una manta roja para el resto de todo su entrenamiento, no les daban zapatos ni ropa interior, debían caminar descalzos por las montañas y las llanuras, debían soportar las impresionantes noches frías de Laconia (cualquier soldado actual que vaya a pasar las noches de invierno a Laconia con un manto como único abrigo, moriría de frio). Todo para hacerlos fuertes tanto física como mentalmente.
Cansancio y frio no era lo único que estos niño debían soportar, también el hambre, las comidas que les preparan eran pocas apetitosas, se dice que una de esas comidas era el estofado de sangre, que era carne de cerdo cocida sobre su propia carne. Se dice que en cierta ocasión un viajero probo la sopa de la agogé y dijo: "Ahora se porque lo espartanos están tan dispuestos a morir"


La comida que les daban solo era suficiente para los entrenamientos, no para saciarse. Los niños comprendían que si querían saciarse de comida debían de robar, pero si los sorprendían serian seriamente castigados.


Si los cachaban eran castigados, pero aquel niño que no robara, era considerado un completo inútil. Este era un entrenamiento que indirectamente se les aplicaba, el cual les daría destreza y agudeza en el campo de batalla.

Se decía que un niño espartano era capaz de robarse la cría de un zorro, pero si lo cachaban sus superiores, el se escondería al zorrito debajo de su manta para que no lo cacharan, aunque esto significara que el zorrito le estuviera destrozando el estomago, el jamás se lo sacaría hasta morir. Así eran los espartanos, esta era su resistencia, eran inquebrantables y respetuosos de sus superiores.

La formación por excelencia en Esparta era la falange. Eran ocho hileras de doce soldados, en la que el escudo protegía al soldado y a la parte derecha de su compañero de la izquierda. Por lo que la falange era tan fuerte como el más débil de sus integrantes, por esto, debían asegurarse que cada uno de sus integrantes tenía la misma fuerza.
Los entrenamientos se intensificaban con el avance de la edad, se les daban espadas de madera para entrenar, pero esto no significaba que no eran mortales, algunos morían en estos entrenamientos. Los jóvenes veían como morían sus amigos de toda la vida. Los débiles perecían.
Ya con tantos años de entrenamiento se formaban fuertes lazos entre los jóvenes; entrenaban juntos, dormían juntos, se bañan juntos, comían juntos. Grandes amistades se forjaban y también fuertes relaciones amorosas. No había mejor gloria que morir en el campo de batalla defendiendo al ser amado.

Para entonces, lo espartanos ya podían tener esposa, aunque el matrimonio no cambiaria su rutina.


A la novia se le cortaba el cabello y después de una cena formal, el novio entraba sigilosamente a su casa, en la habitación la esperaba su futura esposa despojada de su túnica de virgen, ahí consumaban el matrimonia. Tras pasar un rato con ella se iba, puesto que el debía estar en el cuartel con sus compañeros.



Si se les hace difícil el encuentro a los amantes, la pasión se mantiene viva, ya que ellos se verán a a escondidas. Todo era así, al menos hasta los 30 años.

También se podía conseguir una esposa a la fuerza, pero si a la espartana tenia la suficiente fuerza y no le gustaba el espartano, ella lo podía noquear o matar sin que a ella se le presentaran cargos.


A los veintidós años debían pasar su última prueba, debían asesinar a un ilota por la noche, no
debían ser descubiertos o serian seriamente castigados.



El objetivo de esto eran dos cosas, uno era demostrarle a los ilotas que si los espartanos querían, podían matarlos a todos y el otro era reforzar la astucia de sus soldados.

Para este tiempo la espada, la lanza y el escudo, se convertían en algo tan esencial para los espartanos, como lo es respirar. Los escudos eran muy importantes, tanto que las mueres espartanas les decían a los Hómoioi que debían regresas con el escudo o sobre el, es decir regresa victorioso o muerto, no huyas del combate. Tanta era la importancia del escudo, que el nombre de estos soldados se deriva de ahí. Los Hoplitas, se derivan del nombre de su escudo, hoplon, el cual era un gigante disco de madera cubierto con una gruesa lámina de bronce.
A los 30 años, los espartanos podían elegir si seguir en el ejército, dedicarse a su familia o integrarse a la asamblea ciudadana. Pero no se les permitía dedicarse a otra cosa, eso era para las otras clases, para los no ciudadanos.

Eran una maquina de guerra sin igual, pero irónicamente, ellos no la utilizaban. No querían luchar, conquistar, se limitaban a mantener a raya a los ilotas. No querían usar sus escudos y lanzas, a menos que fuera realmente necesario, creían que sus rivales vecinos los argivos y los tegeos no serian capaces de darles una buena batalla.


Pero en el horizonte se asomaba la amenaza para la sociedad espartana, los persas. La manera en como reaccionaron Esparta y Atenas, dividiría y uniría al mundo.

Esparta, paradigma del estado fascista frente a la "democrática" Atenas. Pero la verdad es que Atenas no era muy diferente de Esparta. Ambos tenian la misma estructura básica de todas las sociedades humanas: La explotación del hombre por el hombre.
Los ilotas vivían una vida miserable, igual que los esclavos de Atenas. Pero a diferencia de los aristocratas de Atenas, los hómoioi o iguales no tenían una vida envidiable, eran una especie de esclavos del estado.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

espero que continúes con este gran trabajo

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